jueves, 22 de marzo de 2012

Soneto inesperado

No te preocupes cariño. Descansa entre las sábanas.
Hoy no habrá más almuerzos que precedan al cigarro,
la televisión repetirá una y otra vez lo que ha pasado;
ya sabes, voces con autoridad y variopintas desgracias.

Acabamos de sobrepasar la franja horaria que separa
los días únicos. Únicos por el número de día, mes y año.
No he notado nada raro hoy que es viernes, hoy sábado.
¿Acaso lo has notado tú, que eres sensible, la diferencia?

Cualquier día te agarraré del brazo, lo sé. Se parará el viento.
Esa actitud (que no ausencia) estática del aire la aprovecharán
las aves para volar sin ser esclavas y el aire ya no será el aire.

Después, sonriente, me pedirás que no sólo te agarre el brazo,
que no sólo intente arrancarte ese mundo de embestidas y manadas;
también me pedirás que te saque a bailar y que sea infinito el baile.

Carlos A.

No hay comentarios:

Publicar un comentario