viernes, 13 de abril de 2012

Epitafio

Cierta flor roja que se llama rosa,
el mar de nada, de cuyas salpicaduras hoy sólo nos queda la luz lejana.
La distancia, el tiempo
que multiplica y divide la distancia,
el cuarto restante, que no es agua,
de la Tierra y la persona.
La mujer y el hombre (ninguno fue el primero).

Perdóname. 
No puedo mirarte con la constancia
de haberme despedido del mundo.

Carlos A.

domingo, 8 de abril de 2012

Preludio

Recuerdo el primer beso,
 la primera relación, que no fue la del primer beso,
y que la primera vez que me partí el corazón
( yo pensaba que me lo habían partido)
no fue por la primera relación.
Recuerdo que veía a mi madre y pensaba que no sabía,
sólo por pensar que no sabía cosas que yo sabía;
 ahora sé que sabe y no por saber cosas que yo sé.
Recuerdo el primer puñetazo que recibí,
que significó el preludio del primero que di
y recuerdo que el que di me hizo sentir lo que debió sentir el hombre cuando se quemó con el fuego.
Recuerdo sentir el aburrimiento como un fin en sí mismo
y ver que todo lo que pudiese hacer ahora también lo podría hacer luego.
Recuerdo a mi abuelo, que en cierto modo nunca se fue,
y a mi abuela, que en cierto modo se fue con él.
Recuerdo ver los mapas como simples papeles con dibujos en ellos,
recuerdo no oír la música que mi padre se ponía o nos ponía,
y recuerdo que todavía a veces me lo pregunto pero no se lo pregunto.
Recuerdo tener la razón que luego fui perdiendo poco a poco
y  el dolor, que ha ido aumentando su frecuencia pero cada vez duele menos.
Recuerdo huir de casa y recuerdo ver que no podía volver a ningún otro sitio después.
Recuerdo que aprendí a escuchar a base de darme cuenta de que hablaba demasiado,
recuerdo admirar y no saber admirar desde cerca,
recuerdo el miedo de verdad y también recuerdo que en mi consciencia no estaba la muerte
y recuerdo sentir la inseguridad de no poder ver en la oscuridad pero sentir que podía ser visto.
Recuerdo a ese amigo que ya fumaba y ofreció a aquellos que no lo hacíamos
y recuerdo que se negó  aquel que era el más valiente
(no lo entendí porque confundía lo que era la valentía).

También recuerdo esa soledad donde no me sentía solo y no hablaba con nadie
y ahora me veo lejos, 
acompañado, 
hablando
y, en cierto modo,  
esperando a alguien.
Carlos A.